viernes, 4 de junio de 2010

Apuntarse a la clase de Religión Católica

La enseñanza religiosa escolar en España es un derecho de los padres reconocido en nuestra propia Constitución de 1978 que establece que los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que este de acuerdo con sus propias creencias.

La parroquia deberá concienciar a los padres acerca de estos deberes y derechos sobre la formación integral de sus hijos en la escuela especialmente en el aspecto moral y religioso.

La catequesis de la comunidad parroquial y la enseñanza religiosa en la escuela no se identifican sino que se complementan. La catequesis parroquial no debe ser un doblaje o repetición de la enseñanza religiosa en la escuela.

A través de los años de escolaridad, se presenta el mismo mensaje fundamental desde distintos ángulos, si cada año se va a repetir lo mismo en la escuela que en el templo puede producir el hastío en los alumnos. El mensaje perdería su cualidad de buena nueva.

Conforme a la legislación establecida, la enseñanza de la religión católica es una asignatura que obligatoriamente los directores de los colegios deben ofrecer a los padres de los alumnos en el tiempo en el que se formalicen las matrículas. Los padres pueden elegir entre la religión o bien la “atención educativa”, que no es asignatura ni materia académica. Como su nombre indica, es una atención sin valor académico que se da a los alumnos que no elijan Religión católica. La enseñanza religiosa escolar ha de proponer las respuestas de la fe a la cultura, a las grandes preguntas de los alumnos, a sus grandes valores, a la búsqueda de la verdad y del amor.

La enseñanza religiosa católica se presenta como saber sobre la doctrina y moral católica, sistemática y orgánicamente estructurada, que desarrolla, junto a otras capacidades, especialmente la capacidad trascendente del individuo, el sentido último de la vida, con referencia y respuesta a la cultura que se trasmite en la escuela, a fin de integrar el saber de la fe en el conjunto de los demás saberes.

La normativa actual no equipara la enseñanza de la religión católica a materia fundamental. El horario aplicado a la religión no es equiparable al resto de materias fundamentales, como exige el acuerdo con la Santa Sede. En todas las materias del currículo las administraciones autonómicas amplían el horario en el 45% que le corresponde, pero no así en el caso de la religión católica. Espacialmente discriminatoria es la situación creada en el Bachillerato donde los alumnos que no optan por la clase de religión no tienen ninguna actividad académica.

Los Obispos lo hemos denunciado en diversas ocasiones que la ley Orgánica de educación (LOE) ha introducido nuevas trabas para que los alumnos opten en igualdad de oportunidades por la enseñanza de la religión católica en los distintos tramos de enseñanza. Entre ellas destaca la configuración de la asignatura como si fuera una materia marginal y un peso añadido a la carga curricular.

Es necesario que los padres toméis cartas en el asunto con decisión. La escuela se ha convertido en plato preferido de los políticos que tratan de controlar desde ella el futuro de la sociedad. Ni los niños pueden ser cobayas con los que experimenten nuevas leyes de educación ni los políticos tienen derecho a imponer su ideología mediante el control de la escuela. La clase de religión responde a las grandes preguntas, trasmite la persona y el mensaje de Cristo, desarrolla la capacidad transcendente, fundamenta los valores, integra el saber de la fe en los demás saberes y la escuela católica debe ser la primera que lleve a cabo este proyecto.

La catequesis parroquial y la enseñanza religiosa no se identifica, sino que se complementan mutuamente.

Desde aquí agradezco a tantos padres de alumnos que a pesar de las graves dificultades ejercen cada año, voluntaria y mayoritariamente su derecho fundamental de elegir la formación religiosa y moral católica y reconozco la labor de los profesores de religión que en medio de tantos obstáculos jurídicos, académicos y sociales sirven con empeño y entrega a la formación de sus alumnos.

+ Ángel Rubio Castro
Obispo de Segovia