jueves, 5 de agosto de 2010

Un ejército de más de 50.000 monaguillos invade Roma

Más de 50.000 monaguillos de doce países europeos, de ellos 45.000 alemanes, asisten hoy en el Vaticano a la reunión quinquenal del Coetus Internationalis Ministratium (CIM), la asociación que les agrupa, y mañana participarán en la audiencia pública del papa Benedicto XVI.

Con el pañuelo del evento al cuello y con camisas de diferentes colores que identifican a los distintos grupos, los monaguillos -chicos y chicas de entre 14 y 25 años- han invadido las calles del centro de Roma y a última hora de la tarde se reunirán en la plaza de San Pedro del Vaticano para una vigilia de rezos.

"Se trata de un evento festivo para promover el servicio al altar de chicos y chicas. Un servicio que ayuda a valorar la celebración litúrgica, una experiencia que para muchos marca el inicio de una vocación al sacerdocio", señaló Radio Vaticano al presentar el evento, que supone, precisó, un momento para compartir.

Los escándalos de abusos de menores por parte de clérigos en diferentes países -entre ellos EEUU, Irlanda, Alemania, Austria, Holanda, Italia y Bélgica- no han influido en la preparación de los actos, lo que no significa, según los organizadores, que no se trate de hechos deplorables y que haya que esforzarse por mejorar la vigilancia.

"En un momento doloroso para la Iglesia universal tras los escándalos de pederastia, con esta fiesta se quiere demostrar la vitalidad de la presencia de los jóvenes en la Iglesia. Con esta fiesta no se eluden los problemas y las preocupaciones y los esfuerzos por mejorar la vigilancia", afirmó Peter Hahnen, vicepresidente de la CIM, a Radio Vaticano.

El presidente de esta asociación internacional de monaguillos, Martin Gaechter, obispo auxiliar de Basilea, dijo también a esa emisora que ninguno de los muchachos que reservó el viaje a Roma hace ya muchos meses renunció al mismo tras destaparse los escándalos de curas pederastas.

Aunque no subestimó los casos de abusos, precisó que se trata de un problema "más del pasado que de hoy".

Gaechter resaltó que para los monaguillos chicos y chicas este encuentro es muy importante, ya que se reúnen muchachos de toda Europa y a la vez les permite ver al Papa y Roma, la primera vez para miles de ellos que visitan la Ciudad Eterna.

A la cita asisten monaguillos de Alemania, Francia, Bélgica, Suiza, Rumanía, Eslovaquia, Hungría, Portugal, Albania, Italia, Polonia y Croacia.

Hoy, durante la vigilia será presentada una nueva estatua de San Tarcisio, patrón de los ministrantes, como se les llama también.

La estatua, que mide cinco metros de altura y pesa 4.000 kilos, es obra del escultor suizo Bernhan Lang y será colocada en las catacumbas de San Calixto, en el sur de Roma, donde se encuentra el sepulcro del joven Tarcisio, lapidado en la segunda mitad del siglo III durante las persecuciones cristianas mientras apretaba contra su pecho la Eucaristía que rechazó entregar a los paganos.

Mañana, los 50.000 jóvenes regresarán a la plaza de San Pedro del Vaticano para la audiencia pública de los miércoles del papa Benedicto XVI, que reanuda su cita semanal con los fieles de todo el mundo tras la del 7 de julio, la última antes de comenzar sus vacaciones estivales.

El Pontífice se trasladará al Vaticano desde la residencia de Castel Gandolfo, a 33 kilómetros al sur de Roma, donde pasa el verano y a la que regresará una vez concluida la audiencia.

Tomado de Religión digital