lunes, 29 de noviembre de 2010

Transmitir valores fundamentales para la convivencia

(Antonio Salas Ximelis, director de la revista Aldabarán).- Los profesores de Religión, como docentes que somos, educamos no solo con nuestras palabras, educamos también con nuestros hechos. Tenemos que ser consecuentes con aquello que es objeto de nuestra área curricular, y esto nos obliga a ser coherentes.

Recordemos que los valores, como contenidos de aprendizaje, se enseñan y aprenden no solo mediante unas determinadas actividades sino, sobre todo, mediante el cómo se realizan esas actividades y por medio de las relaciones interpersonales que se establecen.

Educamos desde lo que somos, y nuestros alumnos captan de manera asombrosa nuestra identidad, nuestros valores, nuestra forma de tratarles, nuestra relación con los otros profesores, el trato dispensado a los padres, nuestros gestos. Los gestos pueden ser tan importantes como las palabras. Podemos decir más con un determinado gesto que con muchas palabras.

Por todo ello, en este diario de abordo, quiero comentar el gesto del que se han hecho eco muchos medios de comunicación y que nos ha contrariado a muchos creyentes. Me refiero a la 'no presencia' de nuestro Presidente del Gobierno en ninguna de las dos celebraciones de la Eucaristía presididas por Benedicto XVI en su reciente visita a Santiago de Compostela y Barcelona.

Acepta la invitación que le hizo Obama hace unos meses a participar en el encuentro de oración en Estados Unidos y cuando Benedicto XVI llega a España se marcha en visita sorpresa a Afganistán. De nada vale decir que el Gobierno estuvo bien representado en las diversas celebraciones del Papa en Santiago y en Barcelona. El gesto es el gesto y dice mucho, demasiado, de la política seguida por este Gobierno en su intento por minusvalorar la importancia de la presencia católica en el ámbito público y tratando de justificarlo en una supuesta defensa de la aconfesionalidad del Estado.

Creo sinceramente que este hecho es suficientemente elocuente de una forma de proceder. Sin embargo, más allá de este gesto, son importantes las palabras de Benedicto XVI en la despedida de su viaje a España. Palabras que creo que merecen ser, además de recordadas, un acicate para nosotros, profesores de Religión, ya que para que los deseos del Papa sean una realidad es precisa y muy importante nuestra tarea:

‹ "Como Sucesor de Pedro, he venido (a Santiago) además para confirmar a mis hermanos en la fe. Esa fe que en los albores del cristianismo llegó a estas tierras y se enraizó tan profundamente que ha ido forjando el espíritu, las costumbres, el arte y la idiosincrasia de sus gentes. Preservar y fomentar ese rico patrimonio espiritual, no solo manifiesta el amor de un País hacia su historia y su cultura, sino que es también una vía privilegiada para transmitir a las jóvenes generaciones aquellos valores fundamentales tan necesarios para edificar un futuro de convivencia armónica y solidaria" (Benedicto XVI, 7-nov.-2010). ›

Los profesores de Religión y el área de Religión contribuimos a la formación en esos valores, tan fundamentales para nuestros alumnos, que les ayuden a ser fermento en una sociedad en la que algunos se empeñan en borrar toda huella de la presencia de Dios.