lunes, 24 de enero de 2011

Comunicado del profesorado de Religión de Secundaria de Baza y comarca

Con motivo de un acto de intransigencia religiosa en el Instituto Al-Zujayr, de Zújar.

En estos días vivimos actos de intransigencia que atentan contra la libertad de expresión, y que nos recuerdan otras épocas que sería mejor olvidar. Y esto ha pasado en uno de nuestros centros educativos, en concreto en el instituto de Zújar.

Aquí algunos profesores creen que tienen derecho a obligar a una profesora de Religión a quitar una imagen religiosa cristiana no ya de un aula, que puede ser discutible (sobre todo por herir las creencias de aquellas personas que no profesen esa religión o las ideas de los que no profesan ninguna), sino de su propio departamento, que compartía con esos “compañeros” de Ciencias Sociales, que afirmaron “sentirse ofendidos por la visión de estos símbolos”, tan extraños en estas tierras de Dios, y que nos perdonen esos profesores tan sensibles por haber escuchado sus oídos laicistas la palabra Dios. Ya no puede tener esta profesora de Religión ni su propio cachito de pared. Ahora tendrá que pedir asilo ideológico en otro departamento. Esto parece increíble, pero cierto: tú te tienes que sentir avergonzado de lo que crees y enseñas, a pesar de que enseñas tu religión y las otras con total objetividad, sin crispaciones, y que criticas lo que puede ser criticable en la tuya y en las otras. Pero nada, hay personas a las que no se les puede convencer, lo tienen claro. O eso “creen”. Incluso prefieren ver la media luna u otros símbolos religiosos antes que la cruz, que es más traumática e hiere su sensibilidad. Así nos va…

La verdad es que juegan con ventaja, ya que meterse con los cristianos es fácil, porque Jesús nos enseñó a poner la otra mejilla. Quieren imponernos su intransigencia ideológica y nos llaman trasnochados e incluso fascistas o nacional-católicos, cuando en realidad los que tienen ese comportamiento faccioso son ellos. Puede que de aquí a nada los cristianos tengamos que ponernos la cruz, que tanto quieren quitar, pegada o cosida en nuestra ropa- ¿recuerdan la estrella de David de esa época tan reciente pero que olvidamos con tanta facilidad?-.

Concluyendo, los cristianos católicos estamos empezando a estar hartos de tanto pedir perdón, estamos cansados de tanto atropello… y recomendamos desde este escrito a estos profesores dictatoriales e intransigentes, que “prohíben” poner una cruz en el espacio asignado a los profesores de Religión de un instituto, que se lean despacito la Constitución Española, o al menos que busquen en un diccionario la diferencia que existe entre “laico” y “aconfesional” antes de hacer semejantes sandeces. AMÉN.

Tomado de ODISUR