viernes, 19 de octubre de 2012

Hip hop con sotana y dulleta: el sorprendente caso de Padre Pontifex, un cura rapero

Si uno visita la página de la parroquia del Espíritu Santo en Evansville (Indiana), se encuentra con una música tan tradicional como el Adoro te devote y una frase de Juan Pablo II: "La Iglesia extrae su fuerza de la Eucaristía". Y adentrándose en la web, llegamos hasta la figura de su párroco, Claude Burns, quien lo es desde 2007. Allí se nos dice que estudió Psicología en Indiana, que cursó como seminarista en Chicago, y que se ordenó el 25 de mayo de 2002.

Pero si uno se mete en Youtube y teclea Fr Pontifex [Padre Pontifex o Padre Pontífice], se encuentra con un cantante de hip hop y rap que vuelca sus letras vestido con sotana y, cuando los rigores del frío lo exigen, con dulleta, el clásico abrigo eclesiástico. En unos entornos urbanos marginales propios de ese estilo musical. Pero con unas letras, eso sí, que transmiten lo mismo que Don Claudio en su parroquia.

Porque Claude Burns y Padre Pontifex son una misma persona: un sacerdote de 40 años nacido en una familia católica y educado como tal, pero que en su adolescencia, sin dejar de reconocerse católico, se alejó de la Iglesia y se involucró en un grupo cristiano non denominational [sin denominación]. Corría el año 1989, Claude tenía 17 años y su grupo, The Agape Crew, introducía elementos cristianos en un arte tan callejero y poco propicio a la metafísica como el rap, reconociendo en su música -como hace ahora- elementos soul.

Pensó dejarlo, pero...

Para sus compañeros fue un shock el día que les dijo que tenía vocación. En ese momento, consciente de que tenía que romper con su mundo anterior (como el pájaro de San Agustín, atado a la pata por un hilo fino que sin embargo le impedía volar), decidió romper con el rap, aunque le seguía apasionando. Así que durante unos años se consagró a sus estudios eclesiásticos.

Sin embargo, el mismo año en que se ordenó le presentaron a Dustin Sieber, productor de hip hop católico, y grabó uno de los temas del álbum Massmatics [Misamáticas]. Con el gusanillo de nuevo en el cuerpo, empezó a utilizar este tipo de música como instrumento de evangelización, y en 2011 reunió diversos temas en su primer trabajo en solitario: Ordained [Ordenado].

Una de las canciones incluidas, "Perceptions", es un grito de protesta ante la campaña contra la Iglesia por los casos de pederastia. En cierta ocasión, Padre Pontifex acudió a una fiesta y un joven le espetó: "Aquí no hay niños para ti". "Me dolió profundamente y me enfadé mucho", confesó Burns en una entrevista a The Integrated Catholic Life: "Se me estaba percibiendo erróneamente por los pecados de otros. Realmente me abrió los ojos y me costó adaptarme. Un verso de la canción describe cómo lo veo ahora, a saber, que los titulares que protagonizan otros no pueden definirme a mí".

Directamente del corazón sacerdotal
Claude tiene claro dónde está su responsabilidad, en cualquier caso: "Sé dónde está mi corazón, y es con mi parroquia. Soy un pastor y no deseo dejar de serlo. La música es una pasión y se trata sólo de esperar a ver qué quiere Dios de aquel álbum y de futuros proyectos".

A los chicos de la parroquia les gustan las canciones de su sacerdote, y a él le ayudan para conectar con ellos. Cree que su faceta cantante le hace "más humano" ante los fieles, pero hay una compensación sobrenatural: "La Eucaristía es lo más importante de mi vida".

Padre Pontifex utiliza los contactos que le brinda el rap cristiano para llegar a jóvenes de esa línea no católicos: "Muchos prejuicios sobre nuestra fe católica pueden disiparse cuando haces amigos y tienes el amor como punto de partida. Cuando me ven rapeando en algun evento me encuentran más accesible y es una puerta natural para la conversación".

Sus canciones, por otro lado, reflejan quién es él: "Mi amor por la Iglesia, la Eucaristía, el sacerdocio, los santos y Nuestro Señor Jesucristo". "Realmente siento a los ángeles en Misa rodeando el altar. Y quiero que la gente sepa que me tomo esta forma de arte en serio y que lo que digo en ella proviene directamente de mi corazón".



Fuente: Religión en Libertad