miércoles, 11 de diciembre de 2013

La multitudinaria beatificación de los Mártires de Tarragona ha relanzado ‘Un Dios Prohibido’

La película sobre los Mártires claretianos de Barbastro se ha visto favorecida por la reciente beatificación de los mártires de Tarragona. Hablamos con el director, Pablo Moreno, de Contracorriente Producciones.

Contracorriente Producciones nace de un grupo de jóvenes de Ciudad Rodrigo, que sensibilizados con el trabajo por la tierra, por la cultura y el compromiso social, creyeron en el año 2004 que una empresa de cine en el suroeste salmantino podía ser un sueño realizable. A principios de 2006 se constituye Contracorriente Producciones a la par de su primer largometraje “Jesús, el peregrino de la luz” Una película sencilla que recogía el trabajo que el grupo juvenil llevaba realizando desde el año 1993 en materia de representaciones teatrales y culturales relacionadas con el hecho religioso y espiritual.

La idea de hacer una película sobre los mártires de Barbastro, fue una inesperada casualidad. En el otoño del año 2011 acudí junto a Juan Carlos Sánchez (Asesor Teológico) a Barbastro a impartir un curso de Evangelización y Nuevas Tecnologías. Allí nos topamos con el Museo de los Mártires Claretianos. Cuando salí de allí tenía la grata sensación que aquella historia bien merecía ser contada.

El concepto de la película siempre ha estado muy claro, los Claretianos murieron perdonando. Estamos hablando por lo tanto de una historia de coherencia, de fe y por lo tanto de amor, no queríamos cebarnos en las torturas cuando lo más importante era la decisión que ellos habían tomado, decidieron ser mártires y un mártir como dice mi buen amigo Jacobo Muñoz (Director de Casting y Actor) no es un superhéroe es algo mucho más profundo y trascendental, mucho más comprometido y coherente. Un mártir tiene dudas, siente miedo y en ocasiones está a punto de desfallecer, no por los daños físicos sino por su lucha interior y eso es lo que nos interesaba mostrar. Además no se han de caer en maniqueísmo fáciles, el de los buenos y los malos, cuando en la realidad sabemos que muchos de los miembros de comité Antifascista quisieron salvar la vida de los seminaristas, como es el caso de Eugenio Sopena, un tipo idealista y moderado. En una guerra Incivil como decía D. Miguel de Unamuno hay suficiente violencia psicológica como para añadir actos violentos explícitos. Por esta razón la mayor parte de la violencia física está fuera de campo.

El proceso de documentación de la película fue gracias en gran parte a Juanjo Díaz Polo, el guionista de la película hizo un trabajo muy intenso de documentación, existen muchos libros publicados que tratan el tema, hay actas martiriales, testimonios de testigos presenciales e incluso alguna grabación de alguno de los protagonistas y muchos testimonios escritos en distintos fragmentos de papel, tablillas, en una banqueta del piano, etc. Pertenecientes al museo de Barbastro, los Claretianos se han mantenido siempre muy volcados con el proyecto, nos han ayudado mucho, su apoyo personal ha sido fundamental para que esta película llegase a buen puerto.

No nos han criticad demasiado, hay alguna crítica negativa, alguna de gente que no ha visto la película. No hemos querido hacer una película política, hay que contar lo que ocurre en el contexto pero desde lejos, sin implicarnos demasiado en conceptos políticos porque lo importante son otras cosas. Además en el equipo es muy plural en cuanto a ideologías y creencias se refiere, eso siempre enriquece. Creo que se han hecho grandes esfuerzos para ser equitativos y respetuosos a la hora de contar la historia.

A lo largo de estos meses hemos oído mucho que el cine español oculta la Guerra Civil, personalmente no creo que esté oculta, de hecho nosotros pudimos conocer la historia sin ningún tipo de trabas, hay mucho material publicado desde hace algunos años sobre este tema. Quizá no se haya abordado directamente en cine, pero en otros medios y publicaciones hacia años que se ofrecían estas historias. Las guerras sólo ofrecen víctimas y reconocer a estas víctimas sin importar cuáles fueron sus ideales políticos o religiosos es importante, un inocente asesinado siempre será un inocente asesinado.

La beatificación de los Mártires del siglo XX en Tarragona no ha supuesto una ventaja en si, pues la película se había estrenado en junio, varios meses antes, el mayor impulso sucedió en aquellas primeras semanas, la beatificación de los Mártires supuso una oportunidad para continuar con el bagaje que la película llevaba.

Aún no hemos resuelto gastos, tampoco la hicimos pensando en hacernos ricos. Creíamos que podíamos hacer algo distinto, apostamos por ello y estamos muy contentos, todo el proceso esta resultando ser una bonita experiencia. Esperamos que a lo largo de estos meses con la venta de copia privada y la venta internacional podamos recuperar lo invertido para comenzar a pensar en otra aventura cinematográfica.

Fuente: Religión confidencial