jueves, 6 de marzo de 2014

NOTA DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE ENSEÑANZA Y CATEQUESIS SOBRE LA OPCIÓN POR LA ENSEÑANZA RELIGIOSA CATÓLICA EN EL CURSO 2013-2014



Los Obispos de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis informamos, año tras año,  sobre el número de alumnos que han optado por  la enseñanza religiosa católica en Colegios e Institutos de Enseñanza Secundaria.

En primer lugar es necesario recordar el papel significativo de la enseñanza escolar de la religión católica; es, ante todo, un ejercicio de la libertad religiosa y del derecho a la educación de los padres y de los alumnos según convicciones religiosas, basada en una concepción antropológica abierta a la dimensión transcendente del hombre y la mujer. Unida a una formación doctrinal y moral, la enseñanza escolar de la religión católica favorece también el desarrollo de la responsabilidad personal y social así como de las demás virtudes cívicas para el bien común de la sociedad.

Los datos que se ofrecen han sido elaborados con las informaciones del número de alumnos que las diócesis de la Iglesia en España han enviado a esta Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, recabados, a su vez, de cada uno de los Colegios e Institutos de toda España. En total han proporcionado datos sesenta y una Diócesis de las sesenta y nueve existentes en España.

Según los datos recabados, de un total de 5.385.601 de alumnos escolarizados, 3.501.555 de alumnos reciben enseñanza religiosa católica, lo que supone el 65,0%.  Con referencia al curso pasado éstos han disminuido en 1,7 %.

Esta disminución del número de alumnos que optan por la enseñanza religiosa  católica  se debe, entre otros motivos, a las dificultades y trabas de tipo social, legislativo y administrativo que se ponen a la enseñanza religiosa.

Mirando al futuro debemos decir que la LOMCE mejora la situación de la enseñanza religiosa escolar en las etapas de Educación Primaria y Educación Secundaria. Sin embargo, su regulación en Bachillerato no garantiza la oferta obligatoria de la asignatura por parte de los centros ni, consecuentemente, que los padres y, en su caso, los alumnos puedan optar por ella; de facto, el resultado será aún peor que la anterior situación bajo la LOE. Pensamos que, en consecuencia, en Bachillerato no se garantiza de manera suficiente y adecuada el Derecho de los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que aquellos deseen.

Los Obispos de la Comisión pedimos una vez más que la enseñanza religiosa, como derecho fundamental de los padres y de los alumnos, sea una asignatura equiparable a las fundamentales, de oferta obligatoria para los centros y voluntaria para los alumnos, y que el hecho de recibir o no recibir esta enseñanza no suponga discriminación académica alguna en la actividad escolar.

La presencia de la enseñanza religiosa católica sólo se garantiza si ésta se equipara al resto de las áreas fundamentales y si la normativa que se establezca no crea discriminación alguna en la actividad escolar. Tanto el mandato constitucional (Art. 27,3) como el tratado internacional entre el Estado y la Santa Sede de 3 de enero de 1979, constituyen normas de obligado cumplimiento por referirse al ejercicio de un derecho fundamental.

La Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis agradece  a los padres de los alumnos  en edad escolar el ejercicio libre y responsable del derecho que año tras año muestran a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que responda a sus convicciones, en nuestro caso, la formación religiosa y moral católica.

Los Vicarios y Delegados Diocesanos de Enseñanza de toda España, en las últimas Jornadas Nacionales (6-8 de febrero), han manifestado, sobre todo, su desacuerdo con el tratamiento que la LOMCE da a la enseñanza religiosa en Bachillerato y a la regulación prevista de los horarios, que augura una disminución de horas de la asignatura de religión. Al mismo tiempo han renovado su propósito de continuar trabajando al servicio de la enseñanza religiosa y han mostrado su agradecimiento y confianza en los profesores de religión y moral católica que, con espíritu apostólico y dedicación profesional, imparten esta enseñanza con la esperanza de superar las dificultades actuales con la ayuda del Señor y el patrocinio de la Santísima Virgen María.
Madrid  6 de marzo de 2014